La verdad sobre la verdad
Decir las cosas que sientes duele más que callártelas. Al decirlas cobran fuerza, viven. Ya no sólo dan vueltas dentro de cabeza, ahora están en la de otros y a ellos también les duelen.
Siempre he creido que contarlo todo era la solución, pero los cambios en mi vida me han enseñado que la verdad es a veces demasiado dolorosa para decirla abiertamente sin pensar; soltarla sin miedo a las consecuencias, porque es verdad, porque se le presupone buena voluntad y con eso basta.
Pero estaba equivocada, eso no basta siempre, La verdad duele y como duele tenemos que guardárnosla cuidadosamente dentro y dejarla salir sólo cuando creemos correcto o cuando sabemos que la persona que tenemos en frente está preparada para escucharla.
Y, aún así, muchas veces convendría que nos la calláramos. Por nosotros, pero sobre todo, por los demás.

Winter dijo
de la misma manera que la del correo que ha debido llegarte (sino es asi odio el sistema de correo) la gente no quiere la verdad porque es mucho mas sencillo desconocer...
sin embargo, si desaparecen los prejuicios, aparece el entendimiento.
W.
9 Enero 2007 | 04:57 PM