Soy yo la que amo y no puedo reducir mi vida a perderme en las absurdas vueltas que da mi cabeza. No puedo reducirme a una margarita que pierde los pétalos en disquisiciones que no me provocan sino dolor. Porque lo que deshojo es también mi vida. Es a mi a la que arranacan pedacitos de alma con cada Me quiere?, y soy yo quien los pierde para siempre con cada No me quiere?.
Sé que no quiero acabar como la flor de los enamorados no correspondidos: sola y sin la respuesta. Vacía y sin la posibilidad de recuperar eso que perdí en el camino.
Pero, ¿qué hago si los pétalos hace tiempo que se acabaron? ¿qué hago si sigo intentando arrancar flores de la tierra yerma?

me encanta...
no tienes que preocuparte por el: ¿me quiere? no me quiere...
si no por el: me quiere ¿no me quiere?
no merece la pena desperdiciar la vida preguntándote si realmente puedes sustituirla por una flor. si una margarita te dice que no, seguramente la de al lado te diga que si... asique no pierdas el tiempo con aquella cuya respuesta es negada.