Me pregunto porqué las cosas pasan como pasan, porqué lo que tanto deseamos acaba siendo, pero de otra manera. No creo en el destino, cada uno se forja el suyo, que no es destino, sino su propia vida.
Cada paso, cada pensamiento, vivencia, cada vez que somos nosotros, vivimos,nadie lo hace por nosotros, ni seguimos un camino marcado de antemano. Por eso no merece la pena lamentarse por lo que nos pasa: somos nosotros los únicos responsables de los que nos ocurra, y culpar a otros, a Dios?, al destino. No es sino aceptar nuestra propia responsabilidad.
Vale la pena preguntarse, entonces, ¿quién vive por nosotros? Si realmente vivimos debemos hacerlo tomando las riendas de nuestra existencia; y aceptando lo que viene como viene.
No sive de anda preocuparse por lo que fue y ya no podemos cambiar. Pensemos siempre en el paso siguiente que vamos a dar, y, sobre todo, en los que daremos nosotros. Sin dioses. Sin destinos.
Se lo dedico a mi niña. Gracias.

Creo que fue Antonio Gala el que dijo que todo lo que nos lastima nos hace vivir y nos deja cicatrices en el alma que no debemos dejar de agradecer, porque nos enseñan y nos hace ser como somos...
Besitos matutinos, Cgirl.
Cielo, las cosas son como nosotros las hacemos. Hace poco he aprendido que no nos podemos dejar llevar por la corriente, que debemos luchar por lo que queremos y así quizás se consigan. Perdí lo que más quiero por dejarme llevar. Ahora lucho dia a dia por recuperarlo y está dando sus frutos. Lucha, nena!! Recupera tu vida y sé felíz. Te lo mereces.
Bezito!!
El mayor destino no solo es el que te labras tu mismo, sino el que andas. O algo asi. No estoy demasiado místico tras unas cuantas horas de viaje y alguna penuria con el GPS. Sin embargo, la mayor de las verdades es que casi todo es determinante en nuestra existencia, atados a una serie de circunstancias que nos configuran, seguimos la regla de la goma, como algo elástico que podemos forzar hasta un límite insospechado, pero también hemos de tener cuidado cuando se genere el efecto rebote y no nos haga daño en los dedos.
Saudos desde Galicia.
Que diiiin os rumorooooososss
na costa verdescenteeeee
ao raio transpareeeeenteeeeeee...
(himno gallego...)
El mayor destino no solo es el que te labras tu mismo, sino el que andas. O algo asi. No estoy demasiado místico tras unas cuantas horas de viaje y alguna penuria con el GPS. Sin embargo, la mayor de las verdades es que casi todo es determinante en nuestra existencia, atados a una serie de circunstancias que nos configuran, seguimos la regla de la goma, como algo elástico que podemos forzar hasta un límite insospechado, pero también hemos de tener cuidado cuando se genere el efecto rebote y no nos haga daño en los dedos.
Saudos desde Galicia.
Que diiiin os rumorooooososss
na costa verdescenteeeee
ao raio transpareeeeenteeeeeee...
(himno gallego...)
Interesante y positiva reflexión... la pregunta que yo me hago es más bien ¿juega dios a los dados?
El problema de la goma es más bien que las gomas, como tal, tienen memoria, en el momento más insospechado se acuerdan de todos los estiramientos que le hemos forzado y...... zas! se rompen. Y lo digo desde un punto de vista científico, conste.
Saludos desde la cueva de la alquimista.
Gomas, dioses, dedos... Habláis de sexo verdad?.
Cowgirl, mi nueva y redescubierta amazona del oeste... qué decirte?, podría decirte algo bonito y no sería la verdad.
Las cosas pasan, las encajamos como mejor podemos o sabemos.
Un verdadero héroe no se pregunta qué pueden hacer los demás por él, sino lo que él puede hacer por los demás.
Fuerza y honor.