Hoy me han regalado una canción. Nunca me habían hecho un regalo así. Y no ha sido un regalo simple, sino un regalo sentido, con motivo, con sentimiento.

Una canción que evocaba, una melodía que hacía sentirse bien a quien la tareaba, a quien la escuchaba. Pero sobre todo, una canción que irá pegada a mi para el resto de mi vida. Porque cuando algo se regala, deja de ser sólo de quien regala para ser algo compartido. Ahora también es mía.

E importa poco si es de tu estilo de música, si el grupo te gusta o si pertenece a la época que prefieres.

Hoy me han regalado una canción. Y es un regalo original y me encanta.