Nos acostumbramos rápido a lo bueno. !Qué fácil es hacerse a oir cosas bonitas! Dicen que el olfato es el sentido que antes se acostumbra a un olor, yo creo que es el oido. Las palabras ejercen sobre nosotros un efecto hipnótico, narcotizante, como una luz que no podemos dejar de mirar.
Los piropos, los halagos, las alabanzas aderezan nuestra vida con un algo dulce que es difícil de definir, pero del que es más difícil desprenderse. Y todos somos golosos. Con un poco de cuidado quizás podamos evitar empacharnos. Pero ¡qué facil es llenarnos de palabras bonitas! Acabar siendo pretenciosos y autosuficientes. Mostrando esa creida superioridad.
Nos hacemos dependientes de los piropos, somos adictos a los halagos, estamos supeditados a las frases bonitas... ¿A quién no le gusta sentirse deseado, amado, necesitado, valorado, querido? Somos golosos, procuremos no ser glotones.

Nena, pones unas fotos... Que hambre, joder!!
A nadie le amarga un dulce, pero mil te hacen vomitar.
Un beso, preciosa.
El sentirse necesitado es algo muy importante, y ayuda muchas veces a superarse, puesto que el verdadero héroe no se pregunta qué pueden hacer por él, sino qué es lo que él puede hacer por los demás!!!
Fuerza y honor.
Que te deseen mola. Incha tu ego. Tu deseas aceptarte, avanzar, ser grande, y utilizas a esa gente que te desea para incharte. El ego mola, pero es peligroso; engancha. Una vez que empiezas a hincharlo, es difícil pararlo, y puedes terminar teniendo problemas de obesidad -de ego-, lo cual desemboca en problemas de salud.
Cuidado con los dulces. Cómete sólo los mejores, y no juegues con ellos. Sé honesto, sincero, ten respeto. La comida nos alimenta, y no es un juego.
PD: Cuidado con lo que comes y cómo lo comes. Vence como un héroe, no como un pobre hombre. El ego es cosa tuya, no "ellos".
Hank,
y su ego.
Además...los halagos engordan...
besitos de mil colores