Errores (y no me hace falta La Coctelera...)
Cuando pienso en las cosas que he dicho y hecho últimamente, me recorre una sensación rara esta tarde. Debo reconocer que no es un buen momento para dedicarme a recapitular acciones y frases, muchas de las cuales he soltado de repente para pensarlas después. Un error.
No suelo arrepentirme de lo que hago, arrepentirse implica volver el camino sobre mis pasos y no me gusta caminar hacia atrás. En cada momento soy consciente de lo que hago y digo, así que, lamentarse después no tiene sentido. Alza la cabeza, mira para delante y busca soluciones.
Pero hoy me siento pequeñita. Mis heridas sin curar están abiertas de nuevo y las tiritas no me sirven. Me parece que estoy dentro un bote de cristal y miro el mundo desde dentro, sin poder alcanzar a tocarlo ni a disfrutarlo. Creo que de poco me han servido mis curas internas. Dos errores.
Hoy no se salva ni mi libreta. Hoy no me salva ni escribir. Se me ocurren frases inconexas. Palabras sueltas y sin sentido. Escribo torcido y hacia abajo, síntoma inequívoco de que lo mío esta tarde es el pesimismo. Emborrono cada hoja con tachones y me arrepiento de lo que escribo nada más hacerlo. Gasto hojas a lo tonto. Tres errores.

Y mientras se apaga el día, por dentro me quedo yo también sin luz. No sé muy bien porqué, pero creo que esta noche no habrá ni luna... Dedo de estar marcando una reserva de no sé muy bien qué, pero está bajo mínimos. Y lo peor de todo es que no encuentro el motivo. Rebusco por dentro y no veo nada. Será por lo oscura que estoy por dentro. Error... y van cuatro.
No puedo sacar conclusiones de mis fallos de sistema. Hoy no. Quizás mañana.




lamazmorradelandroide dijo
A veces, me temo, hay que hacer lo que hay que hacer, aunque eso sea también un error.
Pero piensa que uno sólo evoluciona si se equivoca, si no, no hace nada más que andar en círculos.
Fuerza y honor.
1 Marzo 2007 | 09:28 PM