Hoy es uno de esos días de sueño acumulado. Sin ganas de nada y menos de trabajar. Un día de mañana gris y de tarde lluviosa. De subirme la cremallera de la cazadora y meterme las manos en los bolsillos. De que el aire frío me dé en la cara y de esconderme dentro de la bufanda.

Hoy es día de cafés calientes a media mañana. De mirar por la ventana y ver ondear las banderas del hotel que tengo enfrente. De acordarme de los días de sol y de pensar que quizás sea casualidad que hoy el tiempo y mi ánimo coincidan en un gris del mismo tono.

Hoy es día de conversaciones llenas de monosílabos. De gestos raros y bostezos. De apatía generalizada y de andar sin ganas. De respirar sólo porque tienes que hacerlo y de mantenerme de pie a base de pocas ganas y mucho café.

Hoy estoy cansada de mí misma. Y no me alegra ni el rosa de mi jersey.