Huequitos al sol
La pared que veo desde mi ventana es blanca. De ese blanco andaluz que refleja cada pequeño rallito de luz. No tiene el mismo encanto que las pequñas casitas andaluzas, pero a mi me transporta al verano en la costa, al calor del sol, a los días largos y llenos de detalles,... Tanto que me dan ganas de alargar la mano y tocarla.
Sé que no es verano, no hace calor. A los que nos gusta que el sol nos dé en la cara nos dimos cuenta ayer, después de un increible fin de semana. De terracitas, leer el periódico en los bancos del Retiro notando cada rallito de calor y paseos por la noche.
Pero, a pesar de que hoy el cielo esté lleno de nubes que amenazan lluvia, y pese al aire cortante de la capital, sale el sol. A ratos la luz entra por mi ventana reflejada por la pared del banco anadaluz. E inunda la habitación de esa luz clara y amarilla que sólo hay en verano.
Las nubes se apartan un segundo y yo miro por la ventana. Y me alegro. Porque hoy mis nubes también dejan un huequito al sol. Quiero echar a mis nubes y tener un día soleado por dentro. Dar luz y calor. Brillar.
Mientras escribo esto el sol me regala más momentos de luz. Y yo miro por la ventana y sonrío. Me gusta esta sensación, es mágica.





1quimera dijo
Me gusta mucho como escribes, las sensaciones que producen tus frases, y la sencillez de las explicaciones.
Aquí tienes a otro lector.
Saludos!
7 Marzo 2007 | 01:00