Y con ésto cierro capítulo
Prometo que con este post pienso dejar atrás mi orgullo y estos dos infernales días de pensar, recapacitar e intentar sacarme a la luz. Y no se me ocurre una mejor manera de hacerlo que citando a Lao Tse.
Mantenerlo erguido y llenarlo,
No es tan bueno como detenerte a tiempo.
Si la golpeas con brío y la haces punta,
No se conservará durante mucho tiempo.
Si el oro y el jade llenan tua habitaciones,
Nunca podrás protegerlas.
La arrogancia y el orgullo por la riqueza y la posición,
Acarrean por sí solos el desastre.
Una vez realizada la hazaña te retiras;
¡Tal es el Camino del Cielo!
Tal y como yo lo entiendo se trata de no tensar demasiado el arco y no afilar en exceso la espada. Pensar mucho crea desazón. El Tao exalta el valor de la moderación, nada en exceso. No se debe ser arrogante, retirarse cuando se ha actuado, sin esperar a oir los aplausos. Ese debe ser el camino del que cree en el Tao. Exactamente lo que pienso hacer a partir de ahora. Y se acabó.




Alberto dijo
Una buena terapia el Tao-Te-king.
Acepto tu propuesta de sacarnos las máscaras y desvelar esas situaciones de orgullo.
Cuenta conmigo.
Besos
Alberto
7 Marzo 2007 | 08:58 PM