Llorona, pero no de láfrima fácil
Los que me conocen saben que soy llorona, de lágrima fácil. Pero más por cuestiones de esas que te tocan la fibra. ¿Qué le voy a hacer si soy una sentimental? Me duelen las cosas, más de lo que creo en muchas ocasiones.
Pero hay algo para lo que sí soy dura. No soporto que gente extraña me vea llorar. Me siento pequeña, vulnerable, expuesta. Es como si diera a mi enemigo el arma perfecta para atacarme donde más me duele. No aguanto saber que mi lado débil gana al de la coraza. Que soy blandita. Que las circunstancias me pueden.
Hoy ha sido un día de esos. De llorar. Horas. Y esas lágrimas de hipo. Esos ojos rojos y vidriosos. Esa sensación de tener que respirar demasiado profundo para poder coger todo el aire que pueda_ por si acaso. De nervios. Estoy nerviosa y me cuesta dormir. Son un cúmulo de circunstancias. Y hoy me ha tocado explotar. Por algun lado tenía que salir.
No me siento orgullosa de ello. Debo reconocer que hasta me avergüenza pensar que casi todo el mundo por aquí me ha visto llorar. ¡Y cómo! Pero tengo la cabeza alta, porque sé que haga lo que haga y pase lo que pase yo lo he dado todo de mí. Aunque luego no me sienta satisfecha con los resultados.
Sólo ha habido hoy un momento en el que no he pensado en lo que me come por dentro desde hace una semana. Delante de una mesa, en un banco en El Retiro, con un regalo en mi bolso y a la entrada de una estación de Metro.




1quimera dijo
Pues (aunque cuesta) eso tiene fácil solución, despreocupate de todo, intenta mantenerte ocupada, haz lo que te apetezca y no te hundas en los llantos y en los pensamientos tristes, así te sentirás peor aún, y no vale la pena.
Todos en algún momento tenemos momentos así, yo intento no pensar en lo que me pueda hacer daño.
Besos!
8 Marzo 2007 | 08:06 PM