Me apetece contar cosas. Me apetece contar a todos que después de mi viaje al abismo, he aprendido. Podría salir al balcón y gritar a la calle que hoy me siento bien. Podría andar por la calle dando abrazos por doquier. Podría regalar besos a todo el que me lo pidiera. Y todo porque me siento bien. Cansada, pero con la certeza que da pasarlo mal.

Quiero contar muchas cosas a todos. Tengo muchos posts y muchas historias bullendo en mi cabeza. Necesito un tiempo para aclarar algunas cosas que todavía me quedan pendientes, conversaciones postpuestas y llamadas que hacer. Pero me encuentro con fuerzas, animada y, sobre todo, con ganas.

No sé si será porque es viernes, porque las cosas van más o menos encarriladas, porque mi actitud es distinta,... o, simplemente, ¡por el color rojo de mi jersey de hoy!