Hechos, no palabras
En ocasiones creo que tengo una facilidad innata para complicarme yo sola la vida, para cavarme yo los agujeros, meterme dentro y tirarme sola la tierra encima. Me esfuerzo pero no me sale todo como quisiera. Pero ahora, sé que que hay temas en los que directamente no se puede meter más hondo la pata.
Hace algún tiempo escribí un post sobre las mentiras . Trataba de decirme a mí misma que mentir no es una excusa detrás de la que esconderse para eviatr dar explicaciones. Que mentir no es excusa para nada. Que las mentiras acaban haciendo más daño, se van tensando y al final siempre saltan en la cara. No sirvió de nada. Lo he vuelto a hacer.
Me avergüenzo de cómo he hecho las cosas. Pido perdón a las gente que he decepcionado. Me siento fea por dentro y sé que algunos me ven así por fuera también. Y tienen todo el derecho. He defraudado, es probable que no haya alcanzado expectativas, he caído bajo, he hecho cosas que hacen daño, ... Y no, nunca, el fin justifica los medios. Nunca lo he creído así. Como tampoco he pretendido identificar a nadie con los daños colaterales de las guerras. Porque esto no es una batalla y porque nadie va en contra de nadie.
No tengo claro como arreglar todo esto. Pero sí tengo voluntad y determinación. Sé que no quiero desaparecer y que me borren, quiero seguir ahí. No quiero perder a gente que significa mucho para mí, que me hacen falta. Por eso me esforzaré, aún no sé en qué, pero lo haré.
Tengo recuperar todo lo que he perdido. Con ganas no se arreglan las cosas que se rompen, pero haré que mi voluntad se transforme en acciones y hechos.






imagina dijo
Me gusta, suena bien, adelante, tienes el mundo para ti. Unbeso, Raúl
22 Marzo 2007 | 03:20 PM