Mi sequía creativa se traduce en un afán de mover los dedos por encima del teclado a velocidad vertiginosa. Por escribir lo primero que se me viene a la cabeza. Quiero decir muchas cosas pero no me sale. Me gustaría poder escribir tan rápido como pienso y que mis ideas tomaran forma de palabra. Y que salieran como en un hilo de mi cabeza; como en las ilustraciones de los cuentos. Se me quedan muchas cosas en el tintero. Voy a tener que comprarme un tintero más grande.
Me apetece un helado, de chocolate, de cucurucho. De esos que tienen trocitos como los yogures. No me gustan los yogures con trocitos, pero sí los helados con trocitos. Hace mucho que no me tomo un helado. Me gusta pensar que, de todas la cosas que nos pasan, siempre hay alguna que es especial. Que es una viruta de chocolate dentro del helado. De esas que se deshacen despacio en la boca y que da gusto saborear más despacio.
Releo lo que acabo de escribir y me doy cuenta de que he dejado salir lo que me pasaba por la cabeza en este mismo momento. A veces hace falta, pero creo que para decir este tipo de cosas mejor no.
Me planteo borrarlo. Que se note poco. Mejor no, que así queda constancia de la efervescencia de una mente soñolienta, algo resacosa un viernes de principio de vacaciones.

Descansa del trabajo y agota tus energías disfrutando. Besos amiga!!!
Raúl
Gracias Raúl. Necesito un ca,bio de aires y pensar un poco... Felices vacaciones.
Eso te honra. Feliza Semana Santa
Mi vida ahora son natillas de chocolate, sin ningún trocito.
Fuerza y honor.