Llevo varios días sin actualizar, sin escribir, sin pensar en las cosas sobre las que normalmente escribo. En eso que me gira sin parar dentro de la cabeza. En eso que me preocupa. Y todo tiene sólo un motivo: estoy en mi casa.

Me siento bien, arropada, con lo míos. En mi pueblo, en mi tierra. Estoy a gusto. Y me siento tan bien, que no tengo ese ansia de escribir de cuando no estoy aquí. Y eso es todo por el momento.