¿Quiero ser Peter Pan?
El autobús me hace pensar. El tren me da sueño, pero el autobús tiene el poder de poner a funcionar mis neuronas. Esta mañana el atasco ha hecho que pase más tiempo sentada en la parte trasera del autobús. Mirando por la ventana y viendo a los coches parados y a la gente agarrando el volante como esperando que en cualquier momento el resto de vehículos desparecieran y pudiera salir disparado.
Pero yo no conduzco, me siento a pensar. Y esta mañana me he dado cuenta de que se me han caido muchas vendas de los ojos. Pensaba que la gente que me rodea, la gente con la que trabajo son buena gente. Porque yo no soy de las que creo que somos malos por naturaleza, al contratrio. Para mí la gente es buena por defecto. Y ha sido en los últimos meses que me he dado cuenta de que no es así.
Nadie (ahora yo tampoco) busca amigos en el trabajo, pero cuando el ambiente es distendido y agradable, puede pasar. Confundir términos cuando se tiene poca experiencia laboral, poca experiencia con gente en este entorno, puede pasar. Creerse que la gente no mira sólo por su propio beneficio cuando no dan motivos para ello, puede pasar. Todo eso puede pasar si se es ingenua y voluble. Y yo lo era.
Aprendemos a sobrevivir e interiorizamos las tretas para hacer frente a la cantidad de falsos, interesados, buscavidas, hipócritas y mentirosos. Pero pienso que perdemos algo de la parte buena que hay en nosotros. Es como Peter Pan que no quería crecer. Nos hacemos duros, nos ponemos corazas y crecemos. Aunque no tengo claro si todo eso es para mejor. Por el momento sólo sé que me ayuda a sobrevivir.





javier-caspito dijo
Je, je. Te invito a que leas uno de mis post:
http://www.lacoctelera.com/javier-caspito/post/2007/02/21/el-sind...
18 Abril 2007 | 06:32 PM