Publicidad:
La Coctelera

Cowgirl in the Sand

Piensa lo que sientes, pero siempre siente lo que piensas

11 Abril 2007

Despedida

Llevo toda la tarde recogiendo tesoros. Pequeñas piezas de valor subejetivo, joyas esculpidas en objetos cotidianos. Y es que empacar tiene un punto de melancolía, como decir adiós desde un tren ondeando un pañuelo.

Y ahora, que miro la pila de cajas, me entristezco. Y me voy. Nos vamos. Tengo dudas de si la que salga por la puerta seré yo o será el número que me han asignado para que no se pierdan mis cajas.

No tengo claro todavía si miraré atrás cuando salga por la puerta. Pero hay una cosa de la que estoy completamente segura: echaré de menos todo esto. Las increíbles vistas de mi ventana, el colorido de mi mesa, la intimidad, la gente, los recuerdos,... En definitva, todo lo que ha pasado dentro de las cuatro paredes en las que he reído, llorado, disfrutado, trabajado, aprendido y compartido durante todos estos meses.

Miro a mi alrededor y veo todo desnudo, desprovisto de cualquier elemento reconocible para mí, insulso y decadente. Tengo las manos sucias, arañazos de amontonar las cajas, las uñas con pegotes de cinta de embalar y, a causa del polvo, un extraño picor en la nariz que me da ganas de estornudar. Y por dentro me siento como si una parte de mí fuera dentro de esas cajas y tuviera que encontrar luego un nuevo mugar donde colocarla.

Es curioso pensar que, mientras yo me ensucio, más blancas en inmaculadas quedan las paredes; que, mientras yo me vacío por dentro, más llenas están las cajas; y que, a pesar de tenerlo todo empacado, hay algo de mí que se queda. Y eso sí que no sé cómo llevármelo.

servido por cgirl 5 comentarios compártelo

10 Abril 2007

Cofres de cartón

Qué tristes son las cajas de cartón. Y más si sabes que son de mudanza. Ese tono pálido, ese marrón deslavado, esa fragilidad escondida. Esa sensación de vacío hueco que tienes que llenar.

Mañana empacamos. Recogemos. Nunca estoy preparada para irme. Me cuesta ordenar mi mente y pensar en ello. Sufro haciendo maletas lo mismo que llenando cajas.

Me siento como si metiera recuerdos en cajas que se pierden, como si llenara maletas que se extravían en los aeropuertos. Porque nunca nada vuelve a ser lo mismo. No podemos llevarnos lo que sentimos y lo que hemos vivido. No podemos encajar tantas cosas en un espacio tan frío y tan pequeño. Eso no cabe en cajas tristes de cartón. Lo llevamos con nosotros un tiempo y luego lo perdemos. Se nos acaba cayendo como las monedas en un bosillo agujereado.

Y tengo que ponerme a motar cajas. Llenarlas de todo lo que vacíe. Esas cajas tristes y pálidas que llevan pequeñas cosas que hacen de mi rutina un día a día; que convierten el espacio en mi espacio y hacen todo más mío, mas habitable, más cercano,... Que luego es impersonal, y está listo para que otra persona lo haga suyo.

Esas cuatro esquinas perfectas pegadas con cinta adhesiva. Y cerrarlas para que se trasformen en cofres de tus tesoros cuando las llenes. Porque, por muchas veces que sea 'Frágil', nunca tendrá nadie el suficiente cuidado.

servido por cgirl 2 comentarios compártelo

10 Abril 2007

Yo soy de los que se van...

Las baldosas mojadas y el cielo gris son el vestigio de una noche lluviosa. El aire húmedo sopla convertido en brisa. La gente anda deprisa. Nos imagino vistos desde arriba, pequeños y expectantes cargados con bultos de colores. Algunos fuman impacientes. Otros miran el reloj. Y yo no me muevo, quiero quedarme así hasta que se abran las puertas.

Cargo con el peso de mi partida y mis recuerdos. Intentaré acordarme dónde la dejé cuando llegue. Como sin quererlo, todos nos movemos despacio. quiero prolongar el momento. Me rodean brazos y a mi mejilla se acercan besos. Se me humedecen los ojos.

Un 'buen viaje, señorita' precede a mi inminente marcha. El cristal me devuelve un reflejo tan gris como el cielo encapotado. Siempre he creído que es más la tristeza de los que se quedan que de los que se van.Y miro por la ventana, busco las caras que me dicen adiós, más triste con los ojos que con los gestos. Dos se quedan, dos se van...

Lo que dejamos atrás. Lo que nos llevamos. Lo que se queda. Ya no quiero mirar por la ventana; como en una película el cristal me deja ver calles, paisajes, edificios, personas que conozco y que quiero pero que no puedo tocar. Es un instante antes de que todo eso desaparezca, cuando pienso en lo que lo echaré de menos.

Escrito un día D a una hora H en cualquier kilómetro de camino a una vida y dejando otra detrás.

servido por cgirl sin comentarios compártelo

9 Abril 2007

Mi tesoro

Hace poco comenté con alguien que es una de las compras de las que me siento más a gusto de las últimas que he hecho. Una de esas veces que pienso que el dinero no puede estar mejor invertido.

El primero fue un regalo de los que no te esperas. Esas fechas señaladas que son importantes, pero no tanto como para que merezcas un regalo. Recuerdo que fue en el verano de hace casi cuatro años. Me acuerdo también que no me lo acababa de creer; no me imaginaba que tendría un artículo de culto entre mis manos. ¡Cómo brillaba! ¡Verde!... Ahora está algo más usado, pero según creo sigue en perfecto estado de uso; en manos de alguien que me hace mucha ilusión que lo tenga.

El de ahora también reluce. Oscuro y brillante. Éste me lo regalé yo misma porque me apetecía. Porque lo quería. Y sí, reconozco los tres dígitos de su precio dejaron temblando mi cuenta corriente. Pero es verlo, tenerlo en la mano, y saber que amortizaré cada euro que me gasté. Lo llevo a todas partes, literalmente.

Me gusta. No puedo evitarlo. Y ya no es solo que me guste, sino que me encanta. Me cuesta imaginarme caminando al trabajo sin él. Andando por la calle sin llevarlo encima. Escuchando silencio. Mirando por la ventana del tren sin tenerlo cerca. Decidiendo si me animo. Evitando que me duerma (casi siempre) en el buho de camino a casa. Ayundándome a sobrellevar el aburrimiento en los viajes. Disfrutando de su pequeña pantalla...


Se han vendido tantos que ya no puede considerarse un artículo de lujo. Tiene muchos competidores. Imitan su diseño, prestaciones y calidad. La competencia lo acosa con sus precios... Pero, sin embargo, mantiene intacta su imagen, lo que era y es sigue igual. Hay pocas cosas tan características como ver a alguien con unos auriculares blancos.

Y a mí me encanta. Disfruto con él. Lo considero una de las mejores compras que he hecho últimamente. Me gusta todo de él. Por dentro, por fuera, por lo que dice, por lo que conlleva,...

Sí, soy machera, no puedo evitarlo.

servido por cgirl 6 comentarios compártelo

9 Abril 2007

Al trote

De vuelta. Sí. Otra vez. De nuevo. Después de una semana de descanso, vuelven las prisas para llegar a todo, porque, en qué poco tiempo se olvida uno de las costumbres de los días de labor...

Del despertador, y de prepararse la comida de víspera, de andar deprisa para llegar a todo y de retomar la rutina. Y cuántos mails en el buzón, cuántas caras de sueño, cuanto por leer, y por ponerse al día.

Porque después de siete días enteros sin saber nada de la pantalla del ordenador, ésta vuelve a dar señales de vida. Tras siete días sin escribir más que por placer, hoy es una obligación. Después de una semana entera sin hablar por teléfono más que con amigos y familiares, esta mañana el incansable 'ring ring' no da tregua.

Sin embargo, tengo una extraña sensación; como si hubiera dejado atrás el oasis y volviera a caminar por el desierto. Pero calmada mi sed, llena de voluntad. Con las cosas (algo) más claras, la mente despierta.

Al trote, con velocidad de crucero. Como el que sabe lo que le espera y por eso no espara nada.

Tags: de vuelta, lunes, hoy

servido por cgirl 3 comentarios compártelo

4 Abril 2007

A gusto

Llevo varios días sin actualizar, sin escribir, sin pensar en las cosas sobre las que normalmente escribo. En eso que me gira sin parar dentro de la cabeza. En eso que me preocupa. Y todo tiene sólo un motivo: estoy en mi casa.

Me siento bien, arropada, con lo míos. En mi pueblo, en mi tierra. Estoy a gusto. Y me siento tan bien, que no tengo ese ansia de escribir de cuando no estoy aquí. Y eso es todo por el momento.

servido por cgirl 2 comentarios compártelo

30 Marzo 2007

Mi mente se va de vacaciones y yo sufro las consecuencias

Mi sequía creativa se traduce en un afán de mover los dedos por encima del teclado a velocidad vertiginosa. Por escribir lo primero que se me viene a la cabeza. Quiero decir muchas cosas pero no me sale. Me gustaría poder escribir tan rápido como pienso y que mis ideas tomaran forma de palabra. Y que salieran como en un hilo de mi cabeza; como en las ilustraciones de los cuentos. Se me quedan muchas cosas en el tintero. Voy a tener que comprarme un tintero más grande.

Me apetece un helado, de chocolate, de cucurucho. De esos que tienen trocitos como los yogures. No me gustan los yogures con trocitos, pero sí los helados con trocitos. Hace mucho que no me tomo un helado. Me gusta pensar que, de todas la cosas que nos pasan, siempre hay alguna que es especial. Que es una viruta de chocolate dentro del helado. De esas que se deshacen despacio en la boca y que da gusto saborear más despacio.

Releo lo que acabo de escribir y me doy cuenta de que he dejado salir lo que me pasaba por la cabeza en este mismo momento. A veces hace falta, pero creo que para decir este tipo de cosas mejor no.

Me planteo borrarlo. Que se note poco. Mejor no, que así queda constancia de la efervescencia de una mente soñolienta, algo resacosa un viernes de principio de vacaciones.

servido por cgirl 4 comentarios compártelo

30 Marzo 2007

Y tú... ¿cuánto llevas en esto?

Desde que me puse a trabajar después de terminar la universidad, lo he tenido todo siempre demasiado fácil. Eso fue hace nueve meses. Y digo demasiado porque, si hablo con compañeros de facultad, sus vidas son totalmente diferentes a la mía. Tengo la sensación de hacer cosas demasiado grandes para mi edad y de haberlas conseguido sin demasiado esfuerzo. Lugar perfecto, momento idóneo, gente adeacuada... Y luego, yo.

Quizás sea éste un tema algo reiterativo, pero es algo que tengo muy interiorizado y que, de vez en cuando aflora para hacerme escribir posts como estos. Pienso que las cosas deben merecerse, ganarse, lo que mejor sabe es lo que te ha costado esfuerzo ganar. Como lo primero que te compras con tu dinero: hace más ilusión que todo lo que has tenido hasta el momento.

Y yo no tengo esa sensación de haberme ganado nada. La suerte, el azar, la casualidad, el destino, o como quiera llamarse, ha hecho que hoy piense que quizás sea de masiado joven para muchas cosas. Que quizás debiera de haberme llevado algún que otro mal rato para apreciar lo que me pasa ahora. Que a lo mejor no era éste el momento en el que yo tuviera que estar aquí. Que me he comprado el vestido grande...

¿Y por qué me da ahora por pensar en esto? Sencillamente porque no sé si me he equivocado. No sé si he tomado la dirección correcta, no sé si lo que pensé que me gustaría hacer durante cuatro años es lo que quiero ahora. Porque no sé si el halo que rodea a mi profesión es el que me gusta, no sé si me veo dentro de diez años haciendo este trabajo... Y, sobre todo, porque me aterra empezar algo para lo que siempre he creído que no valía: yo era de las de 'esto no es para mí'.

Puede que deba darle y darme tiempo para que todo esto me muestre su lado atractivo y así pueda ser capaz de ver que realmente tomé la decisión correcta. O puede que el tiempo que reste a lanzarme a la piscina sea un tiempo perdido. O incluso, es posible que no haga nada. Pero ¿se me quedará entonces una espinita clavada bien hondo por intentarlo?...

P.D. Respuesta a la pregunta del título: demadiado poco. Para saber de qué va esto, para saber si me he equivocado, si he tomado la dirección correcta,... Demasiado poco.

servido por cgirl 5 comentarios compártelo


Sobre mí

Avatar de cgirl

Cowgirl in the Sand

ver perfil »
contacto »
Escribir es hablar para ti misma con un interlocutor que no escucha: se limita a reflejar tus pensamientos del mismo modo que un espejo te devuelve tu rostro cuando te miras.
Free Counter

Fotos

cgirl todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera